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Cuando en el año 2000 asumimos esquematizar y presentar al gobierno de turno nuestra Visión de Desarrollo Integral Sustentable, comprendimos que no se trata de una tarea economicista reducida

Es una compleja estrategia política, económica, social y medio ambiental, necesariamente en adhesión y compromiso con la sociedad en general y en particular de sus dirigentes. Conózca aquí la tesis que sustenta nuestra Visión de Desarrollo.

Junta Ejecutiva 1998-2009

Discurso de Habilitación de 29ª Expo

Discurso del Presidente, Lic. Gustavo Volpe

Al inaugurar hoy la 29ª edición de esta auténtica y siempre renovada fiesta del trabajo, no podemos dejar de recordar que, un año atrás, en idéntica ocasión, iniciábamos este tradicional mensaje haciendo alusión a las crisis que amenazaban a nuestro país: la primera de ellas, como consecuencia de la que azotaba al sistema financiero global, cuyas repercusiones eran aun imprevisibles; y la segunda, derivada del incierto panorama político e institucional que arrojaba sombras sobre nuestra aun inmadura democracia.

En el primero de esos aspectos – el rumbo de la economía -, gozamos hoy de un escenario más auspicioso, como fruto de una combinación de buena fortuna y gestión eficaz por parte del sector privado.

Como consecuencia de ello, se pronostica un crecimiento económico que permite hablar de una auténtica “bonanza”, y permite encarar con seriedad y optimismo nuestro horizonte, pero solamente si se toman los recaudos y políticas que permitan hacerla sostenible en el largo plazo.

Y es aquí donde debemos retomar la segunda causa de incertidumbre a que nos referíamos hace un año: los nubarrones que acechan la institucionalidad del país y que poco a poco se van disipando. Nos referimos a expresiones y gestos intranquilizadores que reivindican, con ese o con otro nombre, la “lucha de clases” que tanta sangre y sufrimiento ha causado en otras latitudes.

El discurso de confrontación y exclusión se ha visto reflejado en el recrudecimiento de la acción de grupos radicales que han perpetrado secuestros, como el del apreciado amigo Fidel Zavala, y continúan sustrayéndose al alcance de la ley, cometiendo asesinatos como el que hace algunas semanas costara la vida a agentes de las fuerzas policiales.

Más que nunca es necesario construir una cultura del consenso sin desconocer la pluralidad de opciones y opiniones, pero rescatando los mecanismos que sólo la democracia auténtica – y no su versión demagógica y “bolivariana” – ofrece para dirimir los conflictos, respetando a las mayorías pero sin aplastar ni excluir a las minorías.

Para insuflar una bocanada de optimismo a este respecto, hay signos que, aunque incipientes, apuntan en la dirección correcta. A este respecto, nos parece alentador la iniciativa asumida por el Gobierno de encarar un diálogo con los sectores políticos y sociales a fin de impulsar una reforma del Estado, y aunque este propósito ha merecido críticas en el sentido que el Ejecutivo carece de un auténtico proyecto sobre el tema, sino apenas una “hoja de ruta”, esto mismo mueve a expectativas de que ese proyecto no es una reforma predigerida que se busca imponer, sino un empeño a diseñar y construir entre todos.

Nos parece también que la reforma del Estado no es solamente un cambio en el organigrama de la administración pública, con la supresión, sustitución o creación de ministerios y otras entidades, sino que se trata de un desafío esencial para el cambio. No se trata de una reforma “interna” del Estado, sino una redefinición de su rol en la sociedad, en su interacción con el sector privado y con las organizaciones civiles, que hasta hoy se basa en esquemas diseñados o, peor aun, imitados o improvisados a principios del siglo pasado.

De lo que hablamos, es de un enfoque de la alianza de los sectores público, privado y la sociedad civil, a través del diálogo, el consenso y la planificación conjunta de políticas de Estado, es decir, no meramente oportunistas y coyunturales, sino estratégicas y sostenibles en el futuro, bajo cualquier gobierno y más allá de banderías políticas.

Me place informar que el Gobierno tiene la iniciativa de  invitar a los Gremios Empresariales a participar de este empeño, al cual nos hemos de comprometer con todas nuestras fuerzas, en bien del país.

Un área que nos afecta particularmente a los industriales, es el suministro de energía eléctrica, sin el cual se pierden inversiones, oportunidades y mercados. En el país con mayor producción de energía hidroeléctrica por habitante del mundo, no solamente las empresas se ven afectadas, sino los propios hogares, configurando una situación que se ha tornado crítica y sin soluciones en el corto plazo.

No desconocemos que este gobierno es el primero que ha encarado este problema que se venía incubando desde mucho tiempo atrás, pero lamentamos que para solucionarlo se haya confiado en promesas huecas de nuestro “socio” el Brasil, que siempre ha priorizado sus propios intereses inmediatos antes que una auténtica contribución a nuestro desarrollo y a la integración.

La Unión Industrial Paraguaya advertía ya, el año pasado, que el mentado acuerdo con Brasil para la financiación de la línea de 500 Kv se apoyaba en factores inciertos e imponderables, que sólo postergaban una solución definitiva, y los hechos lamentablemente nos han dado la razón.  La opción de canalizar ese aporte a través de los Fondos Estructurales del Mercosur (FOCEM), no es sino otra distracción más.

En este sentido, no podemos sino aplaudir lo que es aun un Proyecto de Declaración de la Honorable Cámara de Diputados, por el cual “insta al Poder Ejecutivo,  Cancilleria Nacional,  Administracion Nacional de Electricidad (ANDE) ya la  Itaipu Binacional para que la totalidad de las obras;  de proyectos,  construccion y fiscalizacion de la linea de transmisión de 500 kv a ejecutarse en territorio paraguayo sean realizadas por empresas paraguayas”

Desafortunadamente, la serie de traspiés sufridos en Itaipú se ha originado en una costumbre muy paraguaya, la de buscar atajos para solucionar problemas a través del “amiguismo”, en este caso, aquellos con quienes se tiene afinidad ideológica como el presidente Lula, cuya supuesta buena voluntad tropieza con infinidad de intereses contrapuestos en un país complejo, donde los poderes fácticos carecen de sensibilidad y visión para mirar en el largo plazo. Todo el fracaso del Mercosur ha sido motivado por la ceguera de los brasileños – y argentinos - al buscar ventajas inmediatas antes que intereses comunes y alianzas duraderas.

Dentro de una visión exageradamente estatista, los sucesivos gobiernos paraguayos han soslayado, por ejemplo, una reforma del sistema eléctrico, de modo a dar participación al sector privado en diversas fases del mismo. No hablamos solamente de la ejecución de obras o suministro de insumos, sino de modalidades como la de financiación –> ejecución –> operación -> mantenimiento, por medio de concesiones a empresas durante un período prudencial para asegurar el mutuo beneficio.

Por supuesto, esta modalidad exige una estabilidad jurídica que garantice por ambas partes el cumplimiento cabal de los contratos. Se han planteado incluso propuestas de construcción, no de una línea de 500Kva, sino de 2 o más líneas de menor capacidad que en su conjunto refuercen el sistema de transmisión en la medida de lo necesario.

Una situación que impone restricciones a la industria de la construcción, es el insuficiente abastecimiento de cemento pórtland, que se ha convertido, en crónico y ha motivado por la necesidad a importar dicho material estratégico siendo que en nuestro país existe calidad y cantidad suficientes para atender al mercado interno y externo. Esto es debido a una gestión costosa, ineficiente y poco clara como se viene denunciando en los medios de prensa de sus Administradores de turno. Nos preocupa también que esta empresa estatal, viola Decretos del P.E. con respecto a las contrataciones públicas y los productos nacionales, imponiendo interpretaciones caprichosas y llamativas con respecto al valor agregado local, para favorecer a productos importados.

Otro aspecto que afecta a la industria en general y a los productores rurales, es el manejo incompetente y sin agilidad de PETROPAR, en el  suministro de combustibles, esta situación nos  mantiene constantemente en vilo a empresarios, transportistas y usuarios particulares en torno al abastecimiento y precio de sus productos. Alejado está por ahora el espectro de una crisis mundial del petróleo, pero los suministros están cada vez más inciertos y variables.

El supuesto acuerdo de largo plazo con Venezuela ha derivado en mayores quebrantos para la petrolera estatal, con manejos no claros y lo que es peor aun, de extorsión política en la gestión.

Esta situación induce a formular otra cuestión que nos preocupa a los gremios empresariales en general: la posible incorporación de ese país caribeño al Mercosur. Las informaciones cotidianas procedentes de Venezuela, nos dan la pauta de que esa nación incumple las cláusulas democráticas del Mercosur, si bien los demás países miembros, excepto Paraguay, han hecho caso omiso del citado tratado.

El hecho de que el Parlamento paraguayo haya rehusado hasta ahora admitir el acceso de Venezuela, rescata en cierta manera el buen criterio de los legisladores, aunque nos preocupa el hecho de que se esté reviviendo esa posibilidad a través de maniobras obscuras y negociaciones políticas vergonzantes.  Nuestra oposición a ese acuerdo se basa no solamente en lo referente a la institucionalidad democrática, así como a su injerencia inocultable en asuntos internos de otras naciones, sino a que su inclusión en el bloque regional volverá a sembrar dudas sobre convenios trabajosamente obtenidos con nuestros vecinos, sobre numerosos aspectos puntuales que involucran al comercio y a las relaciones recíprocas.

Como ya hemos dicho, el Paraguay atraviesa una relativa bonanza económica que no debe ser desaprovechada. Una de las instituciones que ha mostrado solidez y sensatez en el manejo de la economía es el Banco Central del Paraguay, cuya gestión permitió que el sistema financiero paraguayo no sufriera los remezones de la crisis mundial, y que el crédito fluyera para las empresas y particulares, tras un fugaz retracción en los meses finales del 2008.

Sin embargo, no podemos sino cuestionar la decisión de encarar el plan de “eliminación de ceros” de la moneda nacional,  El cambio en el valor nominal del guaraní provocará indudables confusiones en aquella población poco educada e incauta, vulnerable a fraudes y engaños de todo tipo. Más allá de inconveniencias contables, que requerirán adecuaciones informáticas al sector público y privado (mayores costos), no se alcanza a percibir ninguna necesidad de una medida puramente cosmética que arrojara más problemas que beneficios.

Igualmente, aunque la expansión del gasto social es una intención loable en sus fines, nos corroen las dudas sobre sus formas de aplicación,  que pueden generar efectos contrarios a los esperados. Nos referimos a los subsidios en forma de Transferencias Monetarias Condicionadas (TMC) que, por la magnitud de la población destinataria, resultan prácticamente imposibles de controlar. Conocemos testimonios de lugares en los que la producción de rubros de renta, como el sésamo, ha disminuido, pues los productores, receptores de TMC han preferido ampararse en ellos antes que sembrar y producir.

La grave cuestión que se suscita es, si esta práctica no legitimará en los beneficiarios una cultura de la mendicidad, en lugar de promover una cultura del trabajo y de gestión de sus propios recursos. Lo que es peor, existen ya numerosas denuncias, que no han sido desvirtuadas, de utilización de esos recursos para obtener la adhesión política e ideológica de aquellos mismos a quienes siempre se manipuló con prebendas y favores.

Se agregan además las acusaciones de corrupción contra autoridades del Servicio de Emergencia Nacional, sobre quienes el gobierno, no ha  impulsado una seria investigación.

En contrapartida, funcionarios que han merecido el encomio por una gestión limpia y transparente, han sido removidos someramente de sus cargos, pese a contar con la confianza de la ciudadanía, como los casos recientes de los directores de Contrataciones Públicas y del Servicio de Sanidad Vegetal.

Nos merecen reparos, también, que la Secretaría de Acción Social, en sus planes habitacionales, adjudique obras a proveedores  o grupos de personas, que no tienen la más mínima solvencia técnica y financiera y sin respetar la Ley de Contrataciones Públicas,  por lo tanto, no pueden ofrecer garantía alguna de la calidad y durabilidad de las viviendas.

La inseguridad sigue enseñoreándose en nuestras calles, campos y hogares. A la delincuencia común se ha sumado en los últimos tiempos la acción de grupos terroristas y bandas criminales ligadas al narcotráfico, que representan un desafío de envergadura a la misma vigencia del estado y del funcionamiento de las instituciones. Aplaudimos, en este sentido, la sanción de leyes contra el terrorismo y el lavado de dinero recientemente promulgadas por el P.E., y reconocemos que el Ministerio del Interior ha dado pasos importantes en la reconstrucción de la Policía Nacional y la dotación de recursos y armamentos a una fuerza minada por la corrupción y observada con temor antes que con confianza por parte de la ciudadanía.

En el caso del Ministerio de Hacienda, reconocemos una gestión fiscal sobria y austera, pero advertimos que ese afán se transforma frecuentemente en una traba burocrática insoportable para el desembolso de recursos presupuestarios.

Los industriales resentimos particularmente el relegamiento y la alta dependencia del Ministerio de Hacienda en que se encuentra el Ministerio de Industria y Comercio, el menor entre las carteras del estado, impedido de ejercer con eficacia su rol orientador de políticas e impulsor de actividades. De ahí que hace tiempo venimos pregonando la sentida necesidad de un Ministerio de Economía, distinto del Ministerio de Hacienda, pero dotado de los recursos y facultades que le permitan promover el desarrollo y remover las trabas que lo dificultan.

En tren de resaltar la otra cara de la moneda, encomiamos también logros destacables, como los obtenidos en Salud, Educación, Obras Públicas y otros.

En Salud Pública, no cabe duda que el impacto de las epidemias de gripe A1H1 y de dengue han sido atenuados por la gestión responsable del Ministerio del Ramo. La gratuidad de los servicios para la población es asimismo una iniciativa laudable, a pesar de que su alcance ha sido limitado por la falta de planificación y de dotación de recursos humanos y materiales.

El Ministerio de Salud Pública ha saneado también oportunamente el abastecimiento de insumos por medio de concursos y licitaciones transparentes, una sentida y demorada acción en pos del mejoramiento de la salud en nuestro país.

En el área de Obras Públicas, es destacable el emprendimiento de nuevas y postergadas obras de infraestructura, y la transparencia en licitaciones y concesiones de las mismas a empresas constructoras, que siempre resintieron de los favoritismos y discriminaciones en la adjudicación de las mismas.

Hemos dicho siempre que el principal obstáculo para el Desarrollo en nuestro país es la Educación, es loable lo que está haciendo el M.E.C., una revisión de la reforma educativa en función de los desafíos que afronta el Paraguay del siglo XXI.

El otro eje principal para el avance de la educación paraguaya es la formación de los docentes. Hay 20 mil maestros están en los Institutos de Formación Docente de todo el país, a los cuales se suman los 2500 directores que se especializan en diferentes cursos y casi 5000 profesores que están continuando sus estudios a nivel universitario y esto se lleva adelante a pesar de la resistencia de algunos gremios. También vemos que esta acción es de suma importancia para  mejorar fuertemente la calidad de la educación.

Hasta aquí la realidad de la escuelas y el acceso a la tecnología es paupérrimo, pero vemos al MEC  decidido a impulsar una política nacional de Tecnologías de la información que pretende invertir  150 millones de dólares en tres años; lo que permitirá implementar el modelo 1 a 1 (una computadora por alumno y docente) en la nueva Escuela Pública Paraguaya; beneficiando al 74% de los alumnos y al 100% de los docentes; permitiendo que todas las escuelas estén conectadas a Internet.

Lamentablemente hay gremios docentes que se resisten al cambio sustantivo en la educación paraguaya. La actual huelga docente causa un daño irreparable para 200.000 niños  que han perdido tres semanas de clases, impidiéndoles acceder a su derecho a la educación y con el riesgo de perder el año escolar. Todo ello porque dichos  gremios hacen un uso abusivo del derecho a la huelga, con lo cual este instrumento de reivindicación ha perdido legitimidad moral y apoyo ciudadano, ya que están generando un clima de inestabilidad social, cortando rutas y llamando al enfrentamiento. Es hora de terminar esta acción tan perjudicial al País. 

Estimados amigos: como alguna vez hemos mencionado, anhelamos estadistas con la VISIÓN INDUSTRIAL que sustentó aquella gran figura de nuestra historia, don Carlos Antonio López, quien, tras décadas de encierro del Paraguay en un esquema de autarquía y autosuficiencia, entendió que, para incorporarse al progreso y la modernidad, nuestro país necesitaba desarrollar su industria con el concurso de los mejores técnicos y ciudadanos de bien. Hoy, 140 años después sigue siendo una verdad indiscutible que el desarrollo industrial es una necesidad para consolidar la prosperidad y el bienestar de un país.

La Expo que abre sus puertas nuevamente hoy, prioriza y promueve el trabajo, desde el eslogan que la identifica – “Fiesta del Trabajo” -, hasta los bienes y servicios que aquí se exhiben o se ofrecen a los visitantes, pasando por el inmenso caudal de esfuerzo y creatividad que representa, desde varios meses antes, poner a consideración de la ciudadanía el mejor rostro del Paraguay.

Pero ya que hemos insistido en la necesidad del diálogo y el consenso para superar la confrontación y llevar adelante el país, queremos brindar hoy otro ejemplo de una iniciativa que , nacida en Paraguay,  busca convertirse en una celebración mundial, la del Día de la Amistad, impulsada por el entrañable amigo Dr. Ramón Artemio Bracho.

Precisamente esta Expo que iniciamos hoy, es expresión de la Amistad que une a los gremios, empresas y particulares que con su trabajo hacen posible los prodigios que se exhibirán en las próximas dos semanas.

Al rendir nuestro sincero homenaje al Dr. Bracho, y al darle la bienvenida, la hacemos extensiva a ustedes, y a todos los que, desde el día de mañana, habrán de transponer los  portones de nuestra Expo para compartir la emoción y el orgullo de un país pujante, laborioso y confiado en un futuro mejor.